Tras su definitiva eliminación en la semifinal de Top Chef, Fran Vicente se despidió del programa con una emotiva carta dirigida a sus seguidores, afirmando ser «un cocinero de sentimientos, de hacer las cosas con el corazón» que se mantiene fiel a su estilo de cocina clásica y tradicional renovada. A pesar de quedarse a las puertas de la gran final, Fran consideró su paso por el concurso como un «acierto» al despertar tanto cariño y apoyo, y aseguró que continuará en los fogones, con el sueño de abrir un restaurante pequeño, de apenas diez mesas, en su ciudad, Salamanca, donde la gente pueda disfrutar de su cocina.


